Comunidad del CSI celebra Misa de Resurrección
- Periódico El Ignaciano

- 10 abr
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Concluida la Semana Santa, la comunidad del Colegio San Ignacio de Loyola se reunió para celebrar la Misa de Resurrección, una celebración que marcó el paso del recogimiento cuaresmal a la alegría pascual. La eucaristía fue presidida por el Padre Tim Howe, S.J., quien centró su homilía en una imagen poderosa extraída de la Sagrada Escritura: la piedra angular.
Tomando como punto de partida el texto bíblico que habla de la piedra que los constructores desecharon y que se convirtió en piedra angular (Sal 118, 22; 1 Pe 2, 7), el Padre Howe invitó a la asamblea a contemplar la Resurrección como el acontecimiento que redefine todo el edificio de la historia humana. Cristo, rechazado, humillado y dado por muerto, es precisamente Aquel sobre quien descansa la nueva creación. La piedra que parecía descartada resulta ser el fundamento que todo lo sostiene.
En su reflexión, el jesuita subrayó que esta imagen no es solo teológica sino profundamente personal: cada miembro de la comunidad educativa —estudiantes, docentes, familias— está llamado a reconocer en su propia vida los momentos en que lo que parecía roto o sin valor se convierte, por la gracia de Dios, en fuente de fortaleza y sentido. En la tradición ignaciana, esta mirada contemplativa sobre la historia personal es el corazón de todo discernimiento.
La celebración fue una invitación a retomar el camino ordinario desde la convicción pascual: la muerte no tiene la última palabra. Con la comunidad reunida y el canto resonando en el recinto, la Misa de Resurrección selló el tiempo sagrado de la Semana Santa y abrió las puertas a un tiempo nuevo, animado por la esperanza que brota del sepulcro vacío.
Ad maiorem Dei gloriam.




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