top of page

Retiro Clase 2030: Autodisciplina que forja el carácter

hace 14 horas
2 min de lectura

Fotos: Jesús Quintana
Fotos: Jesús Quintana

El pasado 8 de septiembre de 2026 la clase de noveno grado marcó una etapa fundamental en su transición académica y personal. El CSI, este año adquiere una relevancia trascendental a través de su tradicional Retiro Espiritual, un espacio diseñado para la pausa, la reflexión profunda y la renovación interior. El retiro se llevó a cabo en el Centro Buen Pastor. Los que nos dieron la charla fueron: José López, Jesús Quintana y el Rev. Diác. Juan Rivera. Además, los maestros del grado se dividieron en grupos para hacer las dinámicas. La misa fue ofrecida por José Cedeño S, J al principio del día.

En esta edición, el pilar central del encuentro fue la autodisciplina, entendida no como una imposición externa o una restricción, sino como la máxima expresión de la libertad interior y el autodominio guiado por los valores ignacianos.



La autodisciplina como camino de crecimiento espiritual y personal


En la formación ignaciana, el autoconocimiento es indispensable para poner los propios talentos al servicio de los demás (Magis). Durante el retiro, las dinámicas, momentos de oración y oraciones comunitarias invitaron a los estudiantes a reflexionar sobre cómo la voluntad, el orden y la constancia diaria moldean sus vidas académicas, familiares y espirituales.

Para enmarcar esta búsqueda de reflexión personal, los estudiantes contaron con la guía del pensamiento clásico, resumido de manera contundente en las palabras atribuidas al filósofo griego:

"El pensamiento condiciona la acción; la acción determina el comportamiento; el comportamiento repetido crea hábitos; el hábito estructura el carácter; el carácter marca el destino."

Aristóteles

Esta cita subraya el valor transformador de las pequeñas decisiones diarias. La autodisciplina comienza en el pensamiento y se concreta en las acciones cotidianas. Cuando estas acciones se vuelven consistentes, forman hábitos sólidos que construyen un carácter integro, capaz de guiar a cada estudiante hacia su verdadero propósito.



El retiro espiritual dejó una huella perdurable en la Clase 2030. Al finalizar la jornada, los alumnos regresaron al colegio y hogares con una visión más clara de sí mismos y una determinación renovada para asumir el control de sus metas con madurez, fe y autodisciplina.

 


Comentarios


bottom of page