No basta con pasar por San Ignacio
Cuando estudiaba en el Colegio San Ignacio, el Padre principal y mi maestro P. Thomas Feely SJ nos repetía con frecuencia una frase que nunca olvidé: “Tú podías ser uno de estos: el ignaciano que pasó por San Ignacio o el ignaciano que San Ignacio pasó por él”. Con los años he comprendido que aquella frase encerraba mucho más que una reflexión escolar. Era una advertencia sobre la vida misma y sobre el verdadero sentido de la educación ignaciana. Porque sí, cualquiera puede pasar por una...