La Feria Ignaciana llena de alegría y comunidad los predios del CSI
- Periódico El Ignaciano

- hace 1 día
- 2 Min. de lectura
El Consejo de Estudiantes, bajo la moderación de Alma Bertoni, orquestó dos días de fiesta, música en vivo y encuentro que reunieron a toda la familia ignaciana.
Durante los días 10 y 11 de abril, el Colegio San Ignacio de Loyola se transformó en un gran escenario de celebración con la realización de la esperada Feria Ignaciana. El evento, que convocó a cientos de personas entre estudiantes, familias, ex-alumnos y amigos del colegio, desbordó los predios de la institución con música, diversión y el espíritu fraterno que caracteriza a la comunidad ignaciana.
La feria contó con una animada variedad de atracciones mecánicas —las populares “machinas”— que pusieron a prueba la valentía de los asistentes y arrancaron risas y gritos de emoción entre los más jóvenes. A estas se sumaron numerosos puestos de venta de comida típica y artículos diversos, que ofrecieron desde los sabores más tradicionales hasta propuestas más novedosas, convirtiendo cada rincón del recinto en un punto de encuentro y de disfrute.
El alma organizativa del evento fue el Consejo de Estudiantes del Colegio San Ignacio de Loyola, que asumió con entusiasmo y responsabilidad la coordinación de la actividad desde sus etapas más tempranas de planificación. Bajo la moderación de la profesora Alma Bertoni, los jóvenes desarrollaron habilidades de liderazgo, trabajo en equipo y servicio que están en el centro de la misión educativa de la institución.
El programa artístico fue uno de los momentos más aclamados de la jornada. La feria contó con la participación especial de Urrutia, Migue V y Laboy, quienes pusieron a bailar al público con sus presentaciones. Además, participaron las bandas de CSI y la Academia María Reina. El cierre de lujo estuvo a cargo de Millo Torres, cuya actuación coronó la festividad con el entusiasmo que lo distingue como uno de los artistas más queridos de la música popular puertorriqueña. La respuesta del público fue apoteósica, con una asistencia que superó las expectativas de los organizadores.
La Feria Ignaciana reafirmó una vez más su lugar como uno de los eventos más significativos del calendario escolar del CSI, no solo como espacio de entretenimiento, sino como expresión auténtica de la espiritualidad ignaciana: comunidad, alegría, encuentro y cura personalis. El Colegio agradece a todos los que hicieron posible esta celebración y a quienes la vivieron con generosidad y buen ánimo.



Comentarios