Conoce a Benjamín Muñiz Osorio
- Periódico El Ignaciano

- hace 2 días
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Cuéntenos un poco de tu vida...
Mi nombre es Benjamín Muñiz Osorio, natural de Dorado y residente en San Juan. Este año escolar celebro mis 20 años como educador. Tengo a cargo el curso de Geometría en 9no grado y la electiva de Estadística para estudiantes de escuela superior. Actualmente estoy culminando mi investigación conducente al grado de Maestría en Educación en Matemáticas Nivel Secundario en la Universidad Politécnica.
Me gusta compartir con mi familia, tengo una esposa y dos hijas. Me gusta el deporte de baloncesto (solía practicarlo) y también ver el deporte del tenis. Como pasatiempo disfruto leer sobre nuevas tendencias y tecnologías de la industria automotriz en revistas como Motor Trend o Car & Driver. Mi lugar favorito para visitar en un viaje con mi familia es la ciudad de Nueva York.
¿Qué le llamó la atención de trabajar en el CSI?
Cuando se me presentó la oportunidad de pertenecer a la Facultad del Colegio San Ignacio, inicialmente lo vi como una meta profesional lograda para continuar creciendo. Luego, al comenzar me doy cuenta que también existen similitudes entre la experiencia que estoy comenzando con experiencias positivas pasadas. El amor al servicio de los jóvenes y la empatía son algunos aspectos que puedo sentir en CSI que busco siempre en mis experiencias como educador.
¿Qué lo motiva a ser maestro?
Desde muy joven he tenido la oportunidad de trabajar con jóvenes en diferentes escenarios. Además vengo de una familia de educadores, mis dos hermanos son maestros, mi sobrina fue primero maestra y ahora es psicóloga escolar, entre otros familiares que también están relacionados a la educación. Ellos son mi inspiración para ser educador. Educar es algo que me llena de satisfacción. Es poder dar por amor lo que por amor se me ha dado. Es buscar levantar nuevas generaciones con lo necesario para que puedan ser adultos de bien y que busquen lo mejor para la sociedad.
¿Qué hace su clase diferente?
Para mí uno de los retos de la enseñanza de las matemáticas es poder responder la famosa pregunta: "¿Para qué sirve?" El cuestionamiento del estudiante de cómo se utiliza un concepto matemático en la vida cotidiana (o en el mundo real) es válido, pues en muchas ocasiones la aplicación de estos conceptos ocurre de forma transparente al ciudadano común, como si fuese tras bastidores. Siempre trato de conectar de alguna manera con el mundo real, así sea con una actividad, un ejemplo en clase o con un pequeño diálogo en clase. Además, siempre tengo presente que tengo seres humanos en mi sala de clases, que al igual que yo, tienen emociones y experiencias que pueden marcar su día y su desempeño. Para mí tener esa empatía presente es muy importante.
¿Qué quieres que sus estudiantes sean capaces de hacer luego de su clase?
Me gustaría poder contribuir a que mis estudiantes puedan ver el mundo desde una perspectiva diferente luego de comprender que las matemáticas (en este caso la Geometría y la Estadística) están presentes en lo que nos rodea y en lo que hacemos. Por otro lado, siempre aspiro a poder enseñar a través de mis clases que el mundo afuera está lleno de retos y que no siempre será fácil, pero si tomamos las metas y las trabajamos un día a la vez dando lo mejor de nosotros podremos lograr todo lo que nos proponemos.




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